ESTUDIO DE CASO - UN TESORO LLAMADO TRUFA

Author: Marco Ferrazzani, NaanDanJain Italy 

 

Las trufas son cuerpos de fruta producidos por el hongo hypogenous fungi del género Tuber (Ascomycetes) que se forman en la naturaleza de forma espontánea en ciertos ambientes, en asociación (simbiosis micorrícica) con algunos árboles forestales, tales como robles, abedules, avellanos, tilos, cedros, pinos, álamos y sauces, en suelos bien drenados.

Dichos hongos generan frutos durante todo el año y se los pueden encontrar enterrados entre la hojarasca y el suelo. Los factores más importantes en la producción de trufas son la disposición de niveles de humedad adecuados en los árboles jóvenes, junto con una buena permeabilidad de los suelos.

 

 

 

Entre las numerosas especies de trufas presentes en Europa, únicamente unas pocas presentan un interés comercial: la trufa blanca (Tuber magnatum Pico), la trufa negra (Tuber melanosporum Vitt.), y la trufa negra de verano (Tuber aestivum). Son consumidas principalmente en Europa, y cultivadas en Francia, España, Italia, Eslovenia y Croacia. Se venden a precios muy elevados, en el orden de los 3.000 Euros por kilo.

 

 

Cultivo de trufas en Italia

Las trufas crecen en Italia, principalmente en las zonas de Piemonte, Toscana, Umbria, Abruzzo y otras áreas montañosas. Desde 1980, se han plantado un estimado de 9.000 ha de huertos para el crecimiento de trufas. Cada año se plantan unos 120.000 árboles adicionales, para dar soporte al cultivo de trufas negras (80%), trufas negras de verano (15%) y trufas blancas (5%).

 

 

Riego de las trufas

Cuando comenzó el tema del riego de las trufas, se le prestó mucha atención a la asociación simbiótica, ocasionalmente débil entre los hongos y las raíces de los árboles. Para ello, se realizaron diversos estudios que se concentraron en las necesidades ecológicas para un desarrollo exitoso de los frutos, basados en la disposición de clima y condiciones del suelo óptimos. El riego fue introducido para simular las condiciones climáticas que tuvieron lugar en años particularmente productivos con rendimientos destacados de trufas (70-150 kg/ha).

 

 

Los métodos de riego por goteo o riego subterráneo han probado no ser adecuados para las trufas dado que el agua satura completamente un área dada del suelo por un cierto período de tiempo, eliminando todo el oxígeno. Como resultado de ello, los hongos se pudren.

Los estudios demostraron que el riego con microaspersores resultó el mejor método para el desarrollo de las trufas. NaanDanJain ha instalado el microaspersor 2002 AquaSmart con caudal regulado en diversas áreas de cultivo de trufas con topografía variable. El 2002 AquaSmart está equipado con un control de diámetro húmedo de doble etapa: la primera etapa es utilizada para árboles pequeños, y la segunda para la fase de mayor crecimiento del árbol. El rango de caudales de operación es de 20-95 l/h, simulando una lluvia adecuada sin provocar estrés sobre la tasa de infiltración en el suelo. El radio del área húmeda varía entre 2,5 y 8 m.

El riego simula el nivel de humedad del suelo prevaleciente en años de rendimientos favorables de las trufas, y permite estabilizar la producción de trufas a 70-150 kg/ha, año tras año.

 

 

Criterios para un riego adecuado mediante microaspersores:

  • Asegúrese de realizar un análisis de la calidad del agua (un pH ácido puede influir en la producción).
  • No permita la saturación del suelo.
  • Riegue únicamente temprano por la mañana o bien en las horas de la tarde, y evite el riego durante las horas más calientes del día.
  • Adapte el riego al tipo de suelo para asegurar siempre el nivel correcto de humedad en el suelo. Se deben tratar de simular las condiciones ideales de lluvia.
  • No utilice riego por goteo.

     

 

Conclusiones

El riego de trufas, además de promover el crecimiento de árboles jóvenes, ayuda a mantener a los hongos mycorrhizal fungi y ayuda al desarrollo de las trufas. Hay una estrecha correlación entre las lluvias estacionales y la producción de trufas: si no hay lluvia en el verano, no habrá trufas el siguiente invierno.

El riego en cultivos de trufas se ha ido transformando, pasando de una práctica de “rescate” a una práctica de “agricultura” a los efectos de incrementar y estabilizar la producción de cuerpos de frutas.

 

 

Expresamos nuestro agradecimiento a las siguientes personas que han contribuido a este informe:

Dr. Gabriella Di Massimo, Profesor en la Facultad de Agricultura, Universidad de Perugia

El Sr. Moreno Moraldi, Director de Umbraflor

 

 

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